Programación año 2017

JUSTIFICACIÓN

Este año nuestro colegio se viste de fiesta, se viste de Júbilo por una razón especial, celebramos su 50 aniversario.

50 años caminando en la zona norte de Alicante, 50 años llevando la educación a los que más la necesitan, 50 años proclamando la Buena Noticia…50 años creciendo juntos.

Una ocasión especial para hacer una memoria agradecida de la historia de nuestro centro, pero no una memoria cualquiera, una memoria a la luz de la Historia de la Salvación. Como hijos de Dios somos parte de la historia de su pueblo y el colegio ha sido y es parte de su plan de salvación para todos los hombre y mujeres que lo forman.

Por este motivo nuestra programación de pastoral irá enfocada todo el año a ir recordando paso a paso nuestra historia y dando gracias por todo aquello que Dios ha realizado en nosotros. Agradecemos que nos acompañe, que no guie, que nos proteja, que nos de esperanza… y lo haremos cada semana con un pasaje de la Biblia, su Palabra, que nos ayude a comprender y profundizar más aún en este sentido agradecimiento.

Junto con esta Palabra que Dios nos dirigirá tendremos también una pequeña lectura creyente que nos hará unir Biblia y vida del colegio, para que nos demos cuenta como actúa cada día Dios en nosotros.

Empezaremos cada mes colocando un gran letrero (que indicará el motivo específico por el que damos gracias ese mes) al lado del mural de nuestro 50 aniversario y sabiendo que todas las oraciones semanales irán en concordancia con dicho motivo.

El alumno profundizará también en su relación con Dio gracias a su cuaderno de oración, de los oratorios, celebraciones, semanas penitenciales y demás acontecimientos pastorales.

Sabemos que es un año de gracia para toda la comunidad educativa y que por tanto aprovecharemos para hacer presente al Señor en nuestra vida diaria con más intensidad que nunca. Queremos que toda la comunidad viva y celebre este aniversario como Don de Dios, que experimente su gracia salvadora gracias al colegio y que fortalezca su relación con Él.

El sagrario estará siempre disponible para recibir a cualquiera que lo necesite, con puertas abiertas para todo aquel que tenga un corazón abierto.

Deseando un feliz aniversario a toda la comunidad educativa, nuestro corazón se llena de gozo diciendo ¡Gracias a ti!

                                                                                                                        Equipo de Pastoral

 

 

 

 

ORGANIZACIÓN

 

ENERO: GRACIAS… POR CREARNOS.

DÍA DEL MES PASAJE BÍBLICO LECTURA CREYENTE
9 Oración inicial Oración inicial
16 Creación del mundo Creación del colegio y la comunidad educativa
23 Caín y Abel El pecado en el entorno, centro…
30 Una mujer te aplastará la cabeza El bien vence al mal, nuestro colegio es una oportunidad de cambio
16-20   ORATORIOS

 

20 Enero: Eucaristía Apertura de Aniversario ( D. Xavier, Obispo Responsable CEE Pastoral Gitana)

20 Enero: Visita Colegio y encuentro claustro y comunidad educativa ( D. Xavier, Obispo Responsable CEE Pastoral Gitana)

21 Enero: Retiro Maestros ( D. Xavier, Obispo Responsable CEE Pastoral Gitana)

 

 

FEBRERO: GRACIAS… POR ACOMPAÑARNOS.

DÍA DEL MES PASAJE BÍBLICO LECTURA CREYENTE
6 Abraham sale de su tierra El señor nos acompaña
13 Sacrificio de Isaac El señor nos pide confianza y los maestros confiamos
20 José (hasta que es gobernador de Egipto) El Señor nos acompaña en las dificultades de cada día
27 José (hasta que perdona a sus hermanos) En ese acompañamiento el Señor nos perdona cada día.
13-17   ORATORIO

 

 

MARZO: GRACIAS… POR PERDONARNOS. (CUARESMA)

DÍA DEL MES PASAJE BÍBLICO LECTURA CREYENTE
6 Rey David El Señor nos perdona.
13 La mujer adúltera El Señor valora mucho a la mujer
20 Hijo Pródigo El Señor nunca se cansa de esperar que volvamos a Él
27 Jesús perdonando en la cruz En las mayores dificultades tenemos que aprender a perdonar incluso a los que nos hacen mal.
13-17   ORATORIOS

1 Marzo: Eucaristía Miércoles de Ceniza.

3 Marzo: Musical en Petrer.

11 Marzo: Musical en Catral.

20-24 Marzo: Semana penitencial.

25/26 Marzo: Beatificación Emilia La canastera, Almería. (CEE)

31 Marzo: Visita Cristo Gitano

 

 

ABRIL: GRACIAS… POR SALVARNOS.

DÍA DEL MES PASAJE BÍBLICO LECTURA CREYENTE
3 Resurrección de Lázaro Jesús resucita en medio de nosotros y nos levanta cuando parece que desfallecemos
10 Muerte y Resurrección de Jesús Nuestra fe siempre tiene que ser en clave optimista porque Jesús resucitó. Esperanza.

 

7 Abril: Musical en Alicante

11 Abril: Procesión.

 

 

MAYO: GRACIAS… POR TU MADRE.

DÍA DEL MES PASAJE BÍBLICO LECTURA CREYENTE
2 Anunciación El colegio debe decir siempre que si a Dios
8 Visitación La comunidad educativa se alegra de tener a María y debe salir al encuentro de los demás
15 María guardaba todo en su corazón El colegio debe guardar la Palabra de Dios en su corazón, sus recuerdos, vivencias, alumnos…
22 Bodas de Canaán María nos lleva a Jesús
29

 

 

María al pie de la cruz El Señor nos deja a su madre a nuestro lado. Nuestra Señora del Carmen de Casalarga
8-12   ORATORIO

 

26 Mayo: Eucaristía Mes de María y ofrenda de flores.

28 Mayo: Día de las familias.

 

 

JUNIO: GRACIAS… POR LA FAMILIA.

DÍA DEL MES PASAJE BÍBLICO LECTURA CREYENTE
5 ¿Quién es mi padre y mis hermanos? Los lazos que nos unen a Dios y a los demás no son de sangre, pero si de fe, y por lo tanto somos familia. Todos aquellos que seguimos a Dios.
12 Mandamiento honra a tu padre y a tu madre Honremos a nuestros mayores, dándoles nuestro respeto y cariño
5-9   ORATORIO

 

 

SEPTIEMBRE: GRACIAS… POR GUIARNOS.

DÍA DEL MES PASAJE BÍBLICO LECTURA CREYENTE
11 Promesa a Moisés Pasaremos del sufrimiento o dolor, a la libertad
18 Moisés en el Desierto En muchas ocasiones nos sentimos caminando en el desierto, pero nos acompaña Dios
25 Emaús Cuántas veces Jesús sale a nuestro encuentro y no nos damos ni cuenta.

 

__ Septiembre: Eucaristía Inicio de Curso.

 

 

OCTUBRE: GRACIAS… POR ESCUCHARNOS.

DÍA DEL MES PASAJE BÍBLICO LECTURA CREYENTE
2 Magníficat Nos alegramos de sentirnos amados por Dios
9 Fariseo y publicanos Que actitud tenemos ante lo que Dios nos dice
16 No todo el que dice Señor, Señor Debemos aprender a hablar con Dios y escucharlo. Ser Auténticos.
23 Donde 2 o 3 estén reunidos Nuestro colegio se reúne en torno a Jesús y él nos escucha
30 Padre Nuestro Jesús nos da las claves para hablar con nuestro papá Dios
23-27   ORATORIOS

 

 

NOVIEMBRE: GRACIAS… POR REALIZAR ESTE SUEÑO.

DÍA DEL MES PASAJE BÍBLICO LECTURA CREYENTE
6 Leprosos Volvemos agradecidos a Dios
13 Salmo 91. Mi amparo es el Señor Por muchas dificultades que hemos tenido el Señor nos protege
20 Salmo. El señor ha estado grande con nosotros y estamos alegres Nuestro Dios nos bendice y estamos alegres y agradecidos
27 Dad gracias al Señor porque es bueno Damos gracias a Dios por todo lo que nos concede

20-25 Marzo: Semana penitencial.

 27 Noviembre: Eucaristía Clausura de aniversario. (Mons. Murgui)

 

 

DICIEMBRE: GRACIAS… POR LA ESPERANZA. (Adviento)

DÍA DEL MES PASAJE BÍBLICO LECTURA CREYENTE
4 Anunciación María dice si al Señor y nos da esperanza
11 Adoración de los magos Vienen desde lejos porque tienen la esperanza de encontrar al Mesías. Nosotros esperamos a Jesús que nos trae la esperanza.
18 Miqueas 5 o Juan el Bautista Preparemos el camino al Señor, nuestro futuro es un futuro de fe y con Jesús a nuestro lado.
11-15   ORATORIOS

 

 

Oración para el maestro

Oh Espíritu Santo,
Amor del Padre, y del Hijo,

Inspírame siempre
lo que debo pensar,
lo que debo decir,
cómo debo decirlo,
lo que debo callar,
cómo debo actuar,
lo que debo hacer,
para gloria de Dios,
bien de las almas
y mi propia Santificación.

Espíritu Santo,
Dame agudeza para entender,
capacidad para retener,
método y facultad para aprender,
sutileza para interpretar,
gracia y eficacia para hablar.

Dame acierto al empezar
dirección al progresar
y perfección al acabar.
Amén.

 

Espíritu Santo, inspíranos, para que pensemos santamente.

Espíritu Santo, anímanos, para que obremos santamente.

Espíritu Santo, atráenos, para que amemos las cosas santas.

Espíritu Santo, fortalécenos, para que defendamos las cosas santas.

Espíritu Santo, ayúdanos, para que no perdamos nunca las cosas santas.


 

ENERO: GRACIAS… POR CREARNOS.

 

16 de enero

Hace mucho tiempo, nada existía solamente Dios. Entonces, el en su amor infinito decidió crear el mundo. Primero Dios dijo:
¡Hágase la luz!!
Y la luz fue creada. Entonces el día y la noche pasaron a existir.

El segundo día, Dios creó los mares, para que existiese agua en el mar y sobre el cielo.
En el tercer día, Dios dijo:

Que la tierra produzca árboles, vegetales y plantas. Y todo lo que Dios hablo fue hecho. Dios vio y miro que todo era bueno.
Mas parecía que faltaba algo en el cielo, entonces Dios creó el Sol para que nos calentara durante el día. También creo la luna y las estrellas para iluminar todas nuestras noches. Ese fue el cuarto día.

El quinto día, Dios creó todas las especies marinas y, en el cielo todo tipo de aves.

Dios se dio cuenta que aún faltaban más cosas, entonces, el sexto día, creo todas las especies animales e hizo también a los seres humanos: El hombre y a la mujer. A Dios le gustó mucho todo lo hecho y vio que era MUY BUENO.

Entonces, el séptimo día, Dios descanso.

¿Qué os parece la creación?, ¿Por qué pensáis que Dios creó todo eso?, ¿Por qué dejo al Ser humano para el final?, ¿Qué es lo más importante de la creación?, ¿Cuántos días duró?, ¿al principio había maldad o era todo bueno?

En el año 1967 Dios decide que nuestro barrio necesitaba luz y creó el colegio, escogió a gente para llevar a cabo esta misión, levantó sus clases, creó sus árboles… y vio que era bueno. Por último, llamó a los niños y niñas para que fueran a clase, aprendieran y tuvieran un futuro. Así todo el colegio se llenó de vida, Dios vio que todo era bueno y dijo estaré siempre pendiente de este colegio, pero ahora voy a descansar.

Nuestro colegio se crea igual que el mundo, pone en el centro al ser humano (de forma especial a los niños y niñas de este barrio), a todos nosotros nos da la tarea de cuidar su creación, su colegio y de llevar a cabo su misión: Seguir creando espíritus libres, educando almas y labrar futuros.

¡Sintámonos todos parte de esta creación!

 

 

23 de enero

Hace mucho tiempo, después de tener que marcharse del jardín del Edén, Adán y Eva estaban muy tristes por haber desobedecido a Dios. Después de un tiempo, Adán y Eva tuvieron dos hijos.  Su primer hijo se llamó Caín y su segundo hijo se llamó Abel.

Caín era un agricultor.  Sembraba vegetales y granos.  Abel era un pastor que cuidaba los rebaños de la familia.  Caín y Abel eran como la mayoría de los hermanos; no siempre se llevaban bien.  Pero eran hermanos y se querían mucho, a pesar de sus peleas.

Adán y Eva (su padre y madre) compartieron con Caín y Abel el mensaje que Dios les había dado de sacrificar un cordero en su nombre para mostrar lo mucho que apreciaban todo lo que Él había hecho y lo arrepentidos que estaban de sus pecados.

A Abel le interesaba mucho que su sacrificio fuera especial para Dios.  Escogió su primer cordero, que era el mejor que tenía y lo ofreció al Señor.  Caín pensó que su hermano menor era un poco tonto por entregar su mejor cordero y pensó. “Nosotros necesitamos ese cordero, pero Dios no lo necesita.  Seguro que Él estará feliz si sacrificamos el más pequeño del rebaño.  De hecho, ¿por qué tiene que ser un cordero? Soy agricultor y este ha sido un año grandioso para mi cosecha de trigo; no puedo usar todo lo que he cosechado.  Mejor sería quemar parte de la paja sobrante que tengo, así no desperdicio nada.”
Caín observó que las llamas consumían completamente al cordero en el altar, mientras que la paja sobrante solo humeó un poco pero nunca prendió fuego.
¡Esto sólo podría significar una cosa! Dios prefirió a Abel y su sacrificio.

¡Caín estaba muy envidioso! No se dio cuenta de que le había dado lo peor que tenía a Dios y su hermano lo mejor.  En lugar de eso, se enfureció con su hermano.

Caín le pidió a Abel que fuera a caminar con él, y lleno de ira golpeó a Abel y lo mató.

Cuando Caín se dio cuenta de lo que había hecho, miró a su alrededor y suspiró con alivio al notar que no había nadie cerca.

Pero el Señor le dijo:  “Caín, ¿dónde está tu hermano?”

Caín se encogió de hombros:  “¡ni idea!  ¿Acaso soy el guardián de mi hermano?”

Dios respondió, “Caín, como puedes ser tan cruel con tu único hermano.  Él no te ha hecho nada, sino que trata de hacer lo más que puede por Mí, por sus padres…y por ti.”

Caín cayó a tierra llorando.  Finalmente sintió el horror de lo que había hecho.  Y por el resto de su vida tuvo que vivir con ese sentimiento y sabiendo que había asesinado a su hermano menor.

 

¿Cómo se llamó el primer hijo de Adam y Eva?,¿Cuál fue el nombre del segundo hijo de Adam y Eva?

¿Cuál fue el oficio de Caín?,¿A qué se dedicaba Abel?

¿Qué ofrecían Caín y Abel a Dios?, ¿Qué sintió Caín por su hermano Abel?

¿Qué hizo Caín a su hermano?,¿El homicidio de Caín quedó sin castigo?

¿Qué debe existir siempre por encima de la envidia?

Esta historia nos enseña que nosotros no debemos de ser como Caín, no debemos de pelear ni tener celos de nuestros hermanos, ni compañeros porque tal vez les dan el mejor juguete, el mejor regalo, la mejor ropa, o saquen mejores notas que nosotros, nosotros debemos de querer y cuidar a nuestros hermanos y compañeros porque Dios así lo desea, y nosotros somos amados por Dios tal y como somos.

En los momentos de dificultad es cuando nuestro corazón queda al descubierto y brota de él todo lo que tiene escondido. Maldad o bondad, enfado o humildad.

Nuestro colegio tiene que ser como Abel, ofrecerle lo mejor que tenemos al Señor, nuestro trabajo y esfuerzo, exámenes y juegos… para que Él siempre esté contento con nosotros y seamos buenos hijos suyos.

No podemos dejar que el pecado y el mal entren en nuestras vidas, envidias o egoísmos, pereza e insultos… nos alejan de Dios. Cuando eso ocurra vayamos a pedir perdón en el sacramento de la confesión.

 

 

 

30 de enero

Una vez que Adán y Eva comieron del fruto prohibido, el Señor se enfadó…

“Y el Señor Dios dijo a la serpiente: Por cuanto has hecho esto, maldita serás más que todos los animales, y más que todas las bestias del campo; sobre tu vientre andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida.”

“Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y su simiente; ésta te aplastará la cabeza, y tú le herirás en el pie.”

Satanás es nuestro enemigo, él hará todo lo posible para hacer que sigamos su camino de maldad y muerte. La frase “Tú le herirás en el pie” se refiere a los intentos constantes de Satanás de derrotar a Cristo durante su vida en la tierra. “Esta te aplastará la cabeza”, anuncia la derrota de Satanás cuando Cristo se levantó de la muerte. Un golpe al talón no es mortal, pero uno asestado en la cabeza sí. Ya Dios estaba revelando su plan para derrotar a Satanás y ofrecer salvación al mundo por medio de su Hijo Jesucristo. Es María la mujer que aplastará la cabeza del mal, anunciada desde el Antiguo Testamento.

En nuestras familias, nuestro barrio y nuestro colegio, muchas veces existe el mal que se manifiesta de muchas formas (pegando o insultando a compañeros, dejando de trabajar o no haciendo caso a los maestros, padres…, coger cosas que no son nuestras, etc.) en todas estas situaciones nos alejamos del Señor y el mal vence.

Nuestro colegio es una oportunidad de cambio para todos nosotros, para trasformar nuestras vidas y cambiar aquello que nos impide seguir a Dios: dejar de insultar, respetar a todos, trabajar con amor, cuidar todas las cosas, ayudar a quien lo necesite…

Además, tenemos una gran aliada para conseguir ser mejores cada día y parecernos más a Jesús: María. Ella es la que pisará la cabeza al demonio (según el Antiguo Testamento) y ella es la que da nombre a nuestro cole y nos guía cada día. Acudamos siempre a ella para pedirle ayuda.

 

 

FEBRERO: GRACIAS… POR ACOMPAÑARNOS.

 

6 de febrero

En una ciudad llamada Ur , vivía Abraham, un aciano muy bueno. Dios le escogió para que fundara su pueblo, el Pueblo de Dios.

Todo empezó un día cuando le dijo estas palabras: “Sal de tu tierra, de la casa de tu padre y de tus parientes, y ve a una tierra que yo te mostraré. Yo te haré padre de un gran pueblo, te bendeciré y engrandeceré tu nombre, y serán bendecidas en ti todas las familias de la tierra”

Abraham, obedeciendo a Dios, llamó a su esposa y, con todo lo que tenía, se dirigieron a Canaán, la tierra que Dios le había señalado… Allí Dios le dijo:” Abraham: en esta tierra te voy a bendecir, tendrás un hijo. Tu familia crecerá y vivirá aquí… tus descendientes serán numerosos como las estrellas del cielo y como la arena de la playa.”

Seguramente Abraham estaba muy cómodo, seguro y feliz en su tierra y su hogar, pero Abraham amaba más a Dios que a su hogar. Abraham tiene delante dos caminos y debe tomar una decisión: quedarse en su casa o aceptar la voluntad de Dios que le dice: “vete de tu tierra”. La decisión no es fácil, pero Abraham confía en Dios y le obedece.  Cada día tenemos que tomar decisiones, debemos elegir entre decir la verdad o la mentira, entre perdonar o guardar rencor, entre quejarnos o dar gracias, entre jugar o estudiar, ¿qué decisión tomamos?, ¿qué habría hecho Abraham?, ¿qué es lo que Dios espera? […]. Abraham sale de su tierra con su familia, con el personal y todos sus animales. Y no se van en un camión o en avión, se van caminando o montados en camellos. Pero, ¿a dónde van? Dios dijo a Abraham que se fuera, pero no le dijo a dónde, por eso Abraham caminaba fiándose de Dios, en fe. Supongo que Sara, su mujer y Lot, su sobrino, le preguntarían ¿dónde vamos?, ¿cuánto falta?, ¿cuándo llegaremos? Pero Abraham no podía responder a ninguna de sus preguntas porque él no lo sabía. Él sólo sabía que debía obedecer y fiarse de Dios. Abraham viajó a muchos lugares. Pero Dios le indicó que no se quedara en ninguno de ellos. Y un día Abraham llegó a una tierra llamada Canaán. Esta tierra tenía altas montañas y verdes valles. Canaán era un lugar hermoso. Y Dios le habla a Abraham diciendo: “daré esta tierra a tu familia”. El fiarse de Dios, ¡funciona! Abraham tenía su tierra verde.

Pues eso es lo que tenemos que hacer en el colegio, fiarnos de Dios, saber que siempre nos acompaña y por eso caminar cada día de su mano (obedeciendo, haciendo las cosas bien…) Seguro que tiene un bonito plan pensado para cada uno de nosotros, pero tenemos que tener paciencia y mucha fe. Escuchar siempre a Dios y estar atentos para hacer su voluntad.

 

 

13 de febrero

Abraham y su familia eran muy felices. Un día Dios, para saber si Abraham le quería más que a todas las cosas, le dijo: «coge a tu hijo Isaac, sube a ese monte y dámelo en sacrificio».

Abraham y aunque le costó mucho, subió al monte con Isaac.  Isaac estaba extrañado, porque su padre le dijo que iban a ofrecer un sacrificio, pero no llevaban ni oveja ni cordero para el sacrificio.  Llevaban la leña y el cuchillo, pero faltaba el animal.

Isaac le preguntó a Abraham: ¿y dónde está el animal para el sacrificio?  Abraham le dijo a su hijo:  Dios lo proveerá.

Abraham, muy triste, porque iba a perder a su hijo, obedeció a Dios, y cuando se lo iba a entregar, apareció un ángel que le dijo: «¡Abraham!, no le hagas nada al niño, pues Dios ya sabe cuánto le quieres y que lo harías todo por obedecerle». El ángel entonces le dio un cordero para el sacrificio.

Abraham e Isaac volvieron a su casa.

Todos pasamos por situaciones difíciles en nuestra vida: debilidades personales, enfermedades, dolor, pérdida de un ser querido, dificultades en el trabajo o de dinero, problemas de los hijos o de los padres, calumnias, infamias, injusticias…y ¿cuál es tu reacción? Miedo, angustia, temor, excesiva preocupación.
Sabes ¿por qué? … porque buscas apoyarte solamente en ti mismo, en lo que tú piensas, en lo que tú sientes, en lo que tú podrías hacer para resolver las cosas… te apoyas solamente en tus fuerzas humanas y casi siempre el problema es mucho más grande que tú.

Te olvidas de algo muy importante: Dios está siempre contigo, Él todo lo puede en todo momento. Él es tu seguridad. En momentos difíciles, Dios nunca se olvida de ti.

En nuestro colegio el Señor nos pide que confiemos siempre en Él, que, aunque en algunos momentos parezca que estamos solos, siempre va a nuestro lado.

A pesar de que lo que nos ocurra no nos guste tenemos que ponerlo en manos del Señor para que él obre milagros en cada situación (familiar, de amistad, amor…) pasaremos todas las dificultades si estamos seguros de que a nuestro lado camina Dios.

 

 

 

20 de febrero

José era el hijo favorito de su padre, Jacob , y por eso sus hermanos le tenían envidia. A veces les contaba extraños sueños que tenía por las noches.

Un día, su padre le envió al campo para ver si todos sus hermanos, que estaban cuidando el ganado, se encontraban bien. Cuando lo vieron acercarse dijeron: “Aquí viene el soñador, vamos a matarle y lo arrojaremos a uno de estos pozos y diremos que le ha devorado una fiera” Pero Rubén, que era el mayor y quería salvarle dijo: “No lo matéis, arrojadle en ese pozo que no tiene agua” Sus hermanos lo apresaron, le quitaron la túnica, que se la había regalado su padre, y lo arrojaron al pozo luego se pusieron a comer tranquilamente.

Pasó por allí una caravana de camellos que se dirigía a Egipto y entonces Judá, otro de sus hermanos, preocupado por José y temiendo que muriera tuvo una idea mejor: “Vamos a vendérselo a esos mercaderes,” Todos lo vieron acertado y lo vendieron por veinte monedas de plata. José fue llevado como esclavo al país de Egipto.

Luego tomaron la túnica que le habían quitado y la mancharon con sangre de un cabrito, y cuando llegaron a su casa dijeron a su padre: “Mira, a José le ha devorado una fiera” Cuando Jacob reconoció la túnica de su hijo lloró y se entristeció muchísimo pues quería a José con todo su corazón.

Al llegar a Egipto los mercaderes vendieron a José al ministro del faraón.

José entró a su servicio y, enseguida, éste comprobó José todo lo hacía muy bien y estaba muy contento con él. Pero la mujer del ministro acusó falsamente y el ministro lo metió en la cárcel donde estaban encerrados los prisioneros del faraón.

Con él habían encerrados dos trabajadores del faraón

Una noche tuvieron ambos un extraño sueño cada uno y los interpretó. Ambos sueños se cumplieron uno vivió y otro murió.

Pasaron dos largos años y nadie se acordaba de José, pero un buen día el faraón tuvo también un extraño sueño. Preocupado, hizo llamar a todos los sabios de Egipto para que le interpretaran su significado, pero ninguno fue capaz de hacerlo. Fue entonces cuando el antiguo compañero de celda de José se acordó de él e hizo saber al faraón cómo éste había acertado al explicar los sueños que habían tenido.

El faraón llamó a José y les explicó sus sueños, José le dijo que vendrían 7 años de abundancia para Egipto y 7 años de hambre.

El faraón quedó impresionado por la interpretación que le dio José a su sueño y exclamó: “Tú serás quien gobierne mi casa, y todo mi pueblo te obedecerá; sólo el faraón será mayor que tú, te pongo al frente de toda la tierra de Egipto”. A continuación, se quitó el anillo y lo puso en la mano de José; hizo que lo vistieran con blancas vestiduras de lino y rodeó su cuello con un collar de oro.

José tenía treinta años cuando sucedieron estas cosas.

La clave del éxito de José, en cada situación y en cada circunstancia, en adversidad y en prosperidad, en cárceles y en palacios, la clave era que SIEMPRE LE FUE FIEL A DIOS, la fe de José no era una fe débil que cambia, así como el viento cambia. La fe de José era una fe absoluta en Dios. Su confianza, su lealtad y su sinceridad en el Dios se podía notar en toda su vida. Nosotros debemos hacer lo mismo en cada situación , en cada momento, en el colegio, en el barrio, sea buena o mala…Porque el señor siempre nos acompaña en las dificultades de cada día.

 

 

 

27 de febrero

Después de siete años de abundancia, llegó el hambre, como José había predijo. En esta ocasión, los hermanos de José llegaron a Egipto para comprar trigo. José reconoció a sus hermanos, pero ellos no le reconocieron a él. Entonces, José se decidió a ver si sus hermanos se hubieran arrepentido de corazón de la maldad que le habían hecho a él.

José rehusó darles a sus hermanos más grano hasta que trajeran a Benjamín, su hermano menor, a Egipto junto con ellos.

La esposa favorita de Jacob, Raquel, solo tuvo dos hijos, José y Benjamín. Los hermanos de José lo habían vendido a él como esclavo y ahora él quería ver si ellos hicieran lo mismo con Benjamín.

Cuando sus hermanos vinieron a comprar grano, José mandó esconder su copa de plata en el costal de Benjamín. Entonces acusó a Benjamín de haber robado la copa, y se decidió a castigarle haciéndole de él un esclavo. Los otros hermanos pudieran salir libras, solo Benjamín llegaría a ser un esclavo.

Pero, los hermanos de José se arrepintieron de lo que habían hecho a José y no querían que Benjamín llegara a ser un esclavo. Judá aún se ofreció como esclavo en lugar de Benjamín.

José se reveló a sus hermanos. Él abrazó a todos ellos y les animó a amarse los unos a los otros. Su padre anciano, quien pensaba que José había muerto, fue traído a Egipto y le dieron cuidado durante los años restantes de la escasez.

Hubo setenta y seis miembros de la familia quienes se fueron a Egipto durante los días de José. Este grupo pequeño de personas se aumentó a un pueblo de varios millones de personas antes de salir de Egipto.

El Señor nos perdona siempre, pero ¿ y nosotros…?

¿Perdonas cuando dices: “¿Te perdono, pero nunca voy a olvidar lo malo que fuiste conmigo”?

¿Perdonas cuando quieres vengarte de alguien que te ha empujado o pegado?

¿Perdonas cuando dejas de hablarle a alguien que dijo mentiras acerca de ti?
Perdonar ha sido siempre una virtud muy difícil de llevar a la práctica. Sin embargo, a pesar de esta triste realidad, el Jesús continúa proponiendo el perdón como algo indispensable para la convivencia, para hacer realidad el mandamiento del amor a Dios y al prójimo, para la realización de la justicia y de la paz.
La historia de José y sus hermanos muestra desde el inicio que es fácil encontrar excusas y motivos para odiar, También muestra cómo es difícil superar los sentimientos de rivalidad y de odio.

A lo largo del mes de febrero hemos visto como el Señor nos acompaña, pero si queremos ser su compañero de viaje tenemos que tener siempre en nuestro corazón una actitud de perdón; aunque cueste.

 

 

MARZO: GRACIAS… POR PERDONARNOS.

 

6 de marzo

Iniciamos la cuaresma dándole las gracias al Señor por perdonarnos siempre. Y lo hacemos con una historia de perdón: la del rey David. David es uno de los héroes más estimados de la Biblia. De pastor pasó al servicio del rey Saúl, a quien sucedió como segundo rey de Israel. Desde joven, David confió en Dios y se enfrentó con valentía a los filisteos. Cuando Saúl murió unificó las doce tribus de Israel y estableció su reino en Jerusalén, convirtiéndola en capital y nuevo centro religioso de Israel. Por eso se conoce a Jerusalén como la ciudad de David. David fue un gran guerrero, un rey inteligente con corazón de poeta. Escribió algunos salmos para alabar a Dios, pero pecó gravemente. Se enamoró de una mujer casada lo que generó una cadena de violencia que afectó a toda su familia. Pero como David amaba apasionadamente a Dios, supo pedir perdón y lo hizo escribiendo este salmo donde expresa su dolor por el mal que ha hecho.

Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado.

Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado:
contra ti, contra ti solo pequé,
cometí la maldad que aborreces.

En la sentencia tendrás razón,
en el juicio resultarás inocente.
Mira, en la culpa nací,
pecador me concibió mi madre.

Te gusta un corazón sincero,
y en mi interior me inculcas sabiduría.
Rocíame con el hisopo: quedaré limpio;
lávame: quedaré más blanco que la nieve.

Hazme oír el gozo y la alegría,
que se alegren los huesos quebrantados.
Aparta de mi pecado tu vista,
borra en mí toda culpa.

Oh Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme;
no me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu.

Devuélveme la alegría de tu salvación,
afiánzame con espíritu generoso:
enseñaré a los malvados tus caminos,
los pecadores volverán a ti.

Líbrame de la sangre, oh Dios,
Dios, Salvador mío,
y cantará mi lengua tu justicia.
Señor, me abrirás los labios,
y mi boca proclamará tu alabanza.

El rey David, con este precioso salmo:

1ºPide compasión al Señor (Misericordia…borra mi culpa, lava mi delito, limpia mi pecado)

2ºSiente dolor por haber ofendido a Dios (yo reconozco mi culpa, contra ti pequé, cometí el mal que aborreces.)

3ºPide ayuda para tener un corazón puro y no apartarse de Dios (…no me alejes de tu rostro…, devuélveme la alegría.)

4ºY quiere hacer más fuerte su relación con Dios (cantaré tu justicia, me abrirás los labios y mi boca te alabará.)

Estos son los pasos que debemos que debemos seguir todos los que formamos parte de este colegio, pedir perdón al Señor, sentirnos doloridos por alejarnos de Dios, pedir ayuda y querer ser cada día más amigos de Dios. En esta cuaresma hagamos de nuestro colegio, de nuestra clase… un lugar más cercano a Dios.

 

 

13 de marzo

Con esta lectura, se nos muestra que el perdón de Dios llega a todos, sin importar su condición de vida. Porque Dios es un Dios Amor lleno de misericordia y compasión. Jesús nos muestra que no está bien acusar a los demás.

Mas Jesús se fue al monte de los Olivos. Pero de madrugada se presentó otra vez en el Templo, y todo el pueblo acudía a él. Entonces se sentó y se puso a enseñarles. Los escribas y fariseos le llevan una mujer sorprendida en adulterio, la ponen en medio y le dicen: «Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. Moisés nos mandó en la Ley apedrear a estas mujeres. ¿Tú qué dices?» Esto lo decían para tentarle, para tener de qué acusarle. Pero Jesús, inclinándose, se puso a escribir con el dedo en la tierra. Pero, como ellos insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: «Aquel de vosotros que esté sin pecado, que le arroje la primera piedra.» E inclinándose de nuevo, escribía en la tierra. Ellos, al oír estas palabras, se iban retirando uno tras otro, comenzando por los más viejos; y se quedó solo Jesús con la mujer, que seguía en medio. Incorporándose Jesús le dijo: «Mujer, ¿dónde están? ¿Nadie te ha condenado?» Ella respondió: «Nadie, Señor.» Jesús le dijo: «Tampoco yo te condeno. Vete, y en adelante no peques más.»

A Jesús le acercaron una mujer que había pecado, para que El la condenara. Jesús, por el contrario, busca la conversión y una nueva vida para ella y para todos. Nos muestra que no debemos condenar a nadie, pues todos cometemos faltas y pecados. Y lo más importante es el esfuerzo por no pecar y llevar una vida de acuerdo al amor de Dios.

¿Y cuál es tu actitud ante los demás cuando hacen algo mal? Cuando quieras condenar recuerda en tu corazón a Jesús mirando con ternura, comprensión y respeto a la mujer adúltera.

 

 

 

 

20 de marzo

Con esta parábola, Jesús nos habla de la relación entre un padre y sus dos hijos. El mayor, obediente y el menor que se va de casa y se aleja del padre. Esta historia nos explica el gran amor que Dios tiene por nosotros y cómo Él desea que aquellos que se han apartado regresen a Él.

Lectura Bíblica: EL hijo pródigo (Lc 15,11-32)

En aquel tiempo, se acercaban a Jesús todos los publicanos y los pecadores para oírle. Y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este acoge a los pecadores y come con ellos. Jesús les dijo esta parábola: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo al padre: “Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde. Y él les repartió la hacienda. Pocos días después el hijo menor lo reunió todo y se marchó a un país lejano donde malgastó su hacienda viviendo como un libertino. «Cuando hubo gastado todo, sobrevino un hambre extrema en aquel país, y comenzó a pasar necesidad. Entonces, fue y se ajustó con uno de los ciudadanos de aquel país, que le envió a sus fincas a apacentar puercos. Y deseaba llenar su vientre con las algarrobas que comían los puercos, pero nadie se las daba. Y entrando en sí mismo, dijo: ¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, mientras que yo aquí me muero de hambre! Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros. Y, levantándose, partió hacia su padre. «Estando él todavía lejos, le vio su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente. El hijo le dijo: “Padre, pequé contra el cielo y ante ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo. Pero el padre dijo a sus siervos: “Traed aprisa el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en su mano y unas sandalias en los pies. Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado”. Y comenzaron la fiesta. Su hijo mayor estaba en el campo y, al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la música y las danzas; y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. Él le dijo: “Ha vuelto tu hermano y tu padre ha matado el novillo cebado, porque le ha recobrado sano. El se irritó y no quería entrar. Salió su padre, y le suplicaba. Pero él replicó a su padre: “Hace tantos años que te sirvo, y jamás dejé de cumplir una orden tuya, pero nunca me has dado un cabrito para tener una fiesta con mis amigos; ¡ahora que ha venido ese hijo tuyo, que ha devorado tu hacienda con prostitutas, has matado para él el novillo cebado! Pero él le dijo: “Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero convenía celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba perdido, y ha sido hallado.

¿Quién es el padre en esta historia? ¿Y el hijo menor? ¿Alguna vez te has comportado como el hijo mayor? ¿Cómo es el padre de esta parábola?

Jesús con esta parábola nos dice que siempre habrá un lugar en el corazón de Dios para los que deciden regresar a Él y ser perdonados. Siempre encontraremos el abrazo de nuestro Padre Dios. El Señor siempre espera a que todo el colegio nos volvamos a Él y le digamos Padre hemos pecado contra el cielo y contra ti, perdónanos porque te necesitamos.

 

 

27 de marzo

Durante esta cuaresma, Jesús nos ha enseñado cómo es el perdón de Dios y cómo debemos perdonar(cómo Dios perdona a David, cómo el Padre Dios siempre abraza al hijo que vuelve pidiendo perdón, cómo Jesús nos enseña a no juzgar…)Jesús nos enseña a perdonar con su vida y con su muerte, en un momento único, en su agonía antes de morir.

“Cuando llegaron al lugar llamado La Calavera, crucificaron allí a Jesús, y también a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Jesús decía:-Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”

Aquellos hombres habían pedido condenar a Jesús, lo habían maltratado y torturado, ¿quién podía imaginar que saldría de Jesús aquella palabra? Pero desde lo alto de la cruz resonó ¡Perdón! Jesús no sólo perdona, sino que pide el perdón del Padre para los que lo han entregado a la muerte, y por tanto también para todos nosotros. En lugar de “echar la culpa “a los que le torturan y matan, demuestra su bondad y su misericordia diciendo que no se dan cuenta de lo que hacen. Puede ser que muchos no fueran tan culpables, y Jesús nos enseña otra vez a no juzgar. Y hasta el último momento se hace intercesor y defensor de los pecadores ante el Padre Dios (Padre, perdónales)

¿Te pasas la vida juzgando? ¿Eres vengativo? ¿Cuándo perdonas lo haces de verdad, o sólo de boquilla? ¿Perdonamos desde el corazón?

Si soy cristiano, si estoy dispuesto a seguir a Jesús, mi perdón tiene que ser de verdad. Tiene que cambiar mi vida y la de los demás.

 

 

ABRIL: GRACIAS… POR SALVARNOS.

 

3 de abril

En este mes le decimos a Jesús: ¡Gracias Señor, por salvarnos! Por salvarnos de la oscuridad, del pecado, hasta de la muerte. En este evangelio veremos el poder de Jesucristo sobre la vida y la muerte ¡Un mensaje maravilloso!

Cuando llegó Jesús, Lázaro llevaba ya cuatro días en el sepulcro. Betania quedaba cerca de Jerusalén, como a unos dos kilómetros y medio, y muchos judíos habían ido a ver a Marta y María para consolarlas por la muerte de su hermano. Apenas oyó Marta que Jesús llegaba, salió a su encuentro; pero María se quedó en casa. Le dijo Marta a Jesús: “Señor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora estoy segura de que Dios te concederá cuanto le pidas”. Jesús dijo: “Tu hermano resucitará”. Marta respondió: “Ya sé que resucitará en la resurrección del último día”: Jesús le dijo: “Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees tú esto? Ella le contestó: “Sí, Señor, creo firmemente que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo”. Después de decir estas palabras, fue a buscar a su hermana María y le dijo en voz baja: “Ya vino el Maestro y te llama”. Al oír esto, María se levantó en el acto y salió hacia donde estaba Jesús, porque Él no había llegado aún al pueblo, sino que estaba en el lugar donde marta lo había encontrado. Los judíos estaban con María en la casa, consolándola, viendo que ella se levantaba y salía de prisa, pensaron que iba al sepulcro para llorar ahí y la siguieron. Cuando llegó María adonde estaba Jesús, al verlo, se echó a sus pies y le dijo: “Señor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano”. Jesús, al verla llorar y al ver llorar a los judíos que la acompañaban, se conmovió hasta lo más hondo y preguntó: “¿Dónde lo han puesto?” Le contestaron: “Ven, Señor, y lo verás”. Jesús se puso a llorar y los judíos comentaban: “De veras ¡cuánto lo amaba!”. Algunos decían: “¿No podía éste, que abrió los ojos al ciego de nacimiento, hacer que Lázaro no muriera?”. Jesús profundamente conmovido todavía, se detuvo ante el sepulcro, que era una cueva sellada con una losa. Entonces dijo Jesús: “Quiten la losa”. Pero Marta, la hermana del que había muerto, le replicó: “Señor, ya huele mal, porque lleva cuatro días”. Le dijo Jesús: “¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?” Entonces quitaron la piedra. Jesús levantó los ojos a lo alto y dijo: “Padre, te doy gracias porque me has escuchado. Yo ya sabía que tú siempre me escuchas; pero lo he dicho a causa de esta muchedumbre que me rodea, para que crean que tú me has enviado”. Luego gritó con voz potente: “¡Lázaro, sal de ahí!”. Y salió el muerto, atados con vendas las manos y los pies, y la cara envuelta en un sudario. Jesús les dijo: “Desátenlo, para que pueda andar”. Muchos de los judíos que habían ido a casa de Marta y María, al ver lo que había hecho Jesús, creyeron en Él. 

Jesús quería mucho a sus amigos Lázaro, Marta y María. Sufre, llora y se conmueve ante la tumba de su amigo. Y en este momento tan especial, Jesús dice unas palabras que se marcan para siempre para todos los cristianos: “Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, no morirá para siempre”

En este episodio el protagonista es Jesús, Lázaro es un personaje muy importante, pero nosotros también estamos ahí: es nuestra historia, la historia de nuestra vida y de nuestra muerte, la historia de nuestra resurrección, y todo por la fuerza de Jesús, que es para nosotros Vida, porque creemos en Él. Desde la resurrección de Lázaro los que somos amigos de Jesús no tememos la muerte.

En nuestro colegio y en nuestro barrio tenemos muchas situaciones de muerte (robos, violencia, drogas, insultos…) el Señor resucita en todas estas circunstancias y nos lleva a la luz, a la claridad…a Él. Pero somos nosotros los que tenemos que desear cambiar, tener un corazón dispuesto siempre a escucharlo para así salir de las tinieblas e ir a su lado.

 

 

10 de abril

En Semana Santa recordamos la muerte y resurrección de Jesús, no para entristecernos. La historia de Jesús no acaba en la cruz. Adoramos a un Dios vivo que ha resucitado. Por eso, en Pascua, celebramos su resurrección y gritamos: ¡Gracias Señor por salvarnos!

“En la madrugada del sábado, al alborear el primer día de la semana, fueron María Magdalena y la otra María a ver el sepulcro. Y de pronto tembló fuertemente la tierra, pues un ángel del Señor, bajando del cielo y acercándose, corrió la piedra y se sentó encima. Su aspecto era de relámpago y su vestido blanco como la nieve; los centinelas temblaron de miedo y quedaron como muertos. El ángel habló a las mujeres: “Vosotras no temáis, ya sé que buscáis a Jesús el crucificado. No está aquí: Ha resucitado, como había dicho. Venid a ver el sitio donde yacía e id aprisa a decid a sus discípulos: Ha resucitado de entre los muertos y va por delante de vosotros a Galilea. Allí lo veréis. Mirad, os lo he anunciado”. Ellas se marcharon a toda prisa del sepulcro; impresionadas y llenas de alegría corrieron a anunciarlo a sus discípulos. De pronto, Jesús les salió al encuentro y les dijo: ”Alegraos”. Ellas se acercaron, se postraron ante Él y le abrazaron los pies. Jesús les dijo: “No tengáis miedo: id a comunicar a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me verán”.

Alegraos”, la primera palabra del Señor resucitado. Ser testigos de la Resurrección del Señor es vivir en alegría y contagiar alegría. ¡Cristo vive!

“No tengáis miedo “Primero lo dice el ángel, luego lo dice Jesús. Después de todo lo que ha ocurrido, es el resucitado quién invita a las mujeres (y también a nosotros) a liberarse de su miedo y a vivir en confianza. Siempre con confianza en Dios.

El Papa Francisco nos dice: “ Esta es la Buena Noticia que somos llamados a llevar a los demás en nuestros ambientes. La fe en la resurrección de Jesús y la esperanza que Él nos ha traído es el don, el regalo más bello que el cristiano puede y debe ofrecer a los hermanos.”

Nuestro musical se llama Esperanza, y ese es precisamente el mensaje que Dios quiere transmitir a nuestro colegio: tengan esperanza en su futuro, en sus alumnos, en sus maestros, en sus padres… todo irá bien, cada día será mejor que ayer, será difícil pero no imposible… yo estoy con vosotros….

Señor, que la Buena Noticia de la resurrección se note en nosotros, en el modo cómo tratamos a los demás. Que vivamos más alegres y confiados Señor, porque Tú así nos lo has pedido. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

 

 

MAYO: GRACIAS… POR TU MADRE.

 

2 de mayo

El ángel Gabriel fue enviado por Dios a visitar a una joven virgen llamada María que vivía en Nazaret.

Entró el ángel a su presencia y le dijo: “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo”

María quedó emocionada al ver y escuchar al ángel.

El ángel siguió hablando:

“No temas María, porque has encontrado el favor de Dios. Vas a quedar embarazada y darás a luz un hijo, al que pondrás el nombre de Jesús”.

“El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra, por eso tu hijo será santo y con razón lo llamarán Hijo de Dios”.

María le contestó:

“Yo soy la servidora del Señor, hágase en mí lo que has dicho”

El ángel también le avisó que su prima Isabel, que ya era una mujer mayor, estaba esperando un hijo.

“Para Dios nada es imposible”, le dijo el ángel y desapareció.

María dijo que si al ángel Gabriel y aceptó la voluntad de Dios en todo momento. De esta manera, el colegio debe decir siempre a Dios si, que se cumpla siempre su Santa voluntad. Dios sabe lo que es mejor para nosotros, porque es nuestro Padre y nos conoce a la perfección. Digamos siempre si a Dios.

Si al cariño, si al trabajo, si al esfuerzo, a escuchar, al amor, al respeto y no a la violencia, a la pereza, a los insultos, gritos… ese es el SI que Dios quiere de nosotros en nuestro cole, sólo así podremos decir que si en nuestras vidas.

Señor, danos la fuerza para ser como nuestra Madre del cielo, atenta a tu palabra, haz que digamos siempre si a tu voluntad y cambiar de vida para parecernos cada día más a ti. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

 

 

8 de mayo

María fue a visitar a su prima Isabel. Ella estaba en el sexto mes de embarazo.

Cuando María llegó a la casa de Isabel, que estaba bastante lejos de Nazaret, se saludaron afectuosamente.

En ese momento, el hijo de Isabel dio un salto en su vientre.

Isabel le dijo estas palabras:

-Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre.

Así saludó Isabel a María porque sabía que ella era la elegida del Señor.

María, joven virtuosa, nació sin pecado original.

Dios lo quiso así. Que ella naciera inmaculada, porque iba a ser la madre de su Hijo.

Después que Isabel tuvo a su hijo, al que llamó Juan, María regresó a Nazaret.

Allí la esperaba José, el que sería su esposo.

Un ángel le había avisado que María estaba esperando al hijo de Dios. Por eso, él la recibió y cobijó con mucho amor.

María recorrió un largo y montañoso camino para llegar a ver a su prima Isabel, ella era muy mayor y su marido y ella pensaban que ya no tendrían hijos, pero Dios les mandó un regalo, porque los hijos son un regalo que Dios nos da; Isabel y Zacarías, que así se llamaba el marido de Isabel estaban muy muy contentos, todavía más cuando María dejó su familia, su tierra y fue a visitar a su prima Isabel.

La comunidad educativa se alegra de tener a María y debe salir al encuentro de los demás, de los que están solos, a los que están tristes, a los de otros países; a todo el que lo necesite.

Señor, haznos estar siempre atentos a los que sufren, a los que tienen necesidad, a los que llorar… que como María vayamos rápidos a su lado a ayudarlos. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

 

 

15 de mayo

Y fueron a toda prisa, y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, dieron a conocer lo que les habían dicho acerca de aquel niño; y todos los que lo oyeron se maravillaban de lo que los pastores les decían. María, por su parte, guardaba todas estas cosas, y las meditaba en su corazón. Los pastores se volvieron glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían oído y visto, conforme a lo que se les había dicho. Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidarle, se le dio el nombre de Jesús, el que le dio el ángel antes de ser concebido en el seno.

María, fue una mujer humilde, bondadosa y siempre estaba atenta a las cosas de Dios. Estas cosas tan extraordinarias que pasaron en su vida, como buena hija de Dios, las iba guardando en su corazón puro y lleno de la gracia de Dios. De esta manera, todos los que formamos parte de este colegio debemos guardar la Palabra de Dios en nuestros corazones, también nuestros recuerdos y buenas obras.

María era una mujer profunda, todo lo que pasaba a su alrededor, en la vida de su hijo… lo guardaba en su corazón, lo pasaba primero por el amor y luego tomaba decisiones, hablaba… imaginad que en nuestro colegio antes de actuar pasáramos todo lo que nos dicen o hacen por nuestro corazón, por el amor, seguramente no habría insultos, peleas… ojalá hagamos como María y convirtamos nuestro colegio en un sitio mejor cada día.

También debemos guardar todo aquello que nos ayuda a ser felices, a ser mejores personas, a ser libres (nuestros maestros, padres, oraciones, amigos…) porque eso nos ayudará a tener un futuro lleno de esperanza.

Señor, ayúdanos a pasar por nuestro corazón todo aquello que nos ocurre para que pensemos en ti antes de actuar y lo hagamos como lo harías tú, lleno de amor y comprensión. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

 

 

22 de mayo

La boda a la que Jesús fue invitado se celebró en un pueblo llamado Caná, en la región de Galilea. Las bodas en aquel tiempo no eran como las de hoy, entonces duraban varios días en las que se celebraba una gran fiesta. Había comida y bebida en abundancia durante los días que se celebraba la fiesta para agasajar a los invitados.
María observó que faltaban días para acabar el convite y el vino se había agotado. Ella se preocupó, ¡había que hacer algo!.
Se acercó a Jesús y le comunicó la situación. La fiesta se acabaría, los novios estarían avergonzados… Jesús la tranquilizó.
María les dijo a los criados: “Haced lo que Jesús os diga”.
En ese tiempo no había agua corriente en las casas por eso almacenaban el agua en grandes vasijas de piedra. Jesús les pidió a los criados que trajeran 6 vasijas de estas llenas de agua. Cada vasija contenía el agua necesaria para llenar casi una bañera.
Jesús mandó a los camareros que sirvieran a los invitados la bebida de aquellas vasijas. Cuando todos creían que servirían agua para beber se dieron cuenta de que no era agua, ¡era vino! el vino más delicioso que habían probado.
El maestresala probó el vino y dijo: En todas las fiestas se sirve el mejor vino al principio, pero en esta fiesta el mejor vino se ha servido al final.

Este fue el primer milagro de Jesús, que lo pudo hacer porque María está atenta a como pasaba todo en esa boda. Todas las mamás siempre están atentas a muchas cosas de sus hijos y María se dio cuenta de este detalle del vino, enseguida su hijo le hizo caso a su madre y el vino se convirtió en el mejor y hubo muchísimo.

María siempre nos lleva a Jesús por ser esa Madre que nunca falla y está pendiente de nosotros sus hijos.

Nuestro colegio tiene el nombre de María, eso quiere decir que nuestra madre del cielo siempre está atenta a todo lo que nos pasa, para decirle a su hijo cuando nos tiene que ayudar y protegiéndonos siempre del mal.

Señor, aumenta cada día el amor que le tenemos a tu madre, que ese amor nos ayude a quererte más a ti y poder seguirte sin dudas. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

 

 

29 de mayo

Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena. Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo.» Luego dice al discípulo: «Ahí tienes a tu madre.» Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa.

Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba cumplido, para que se cumpliera la Escritura, dice: «Tengo sed.» Había allí una vasija llena de vinagre. Sujetaron a una rama de hisopo una esponja empapada en vinagre y se la acercaron a la boca. Cuando tomó Jesús el vinagre, dijo: «Todo está cumplido.» E inclinando la cabeza entregó el espíritu.

La Madre de Dios llora y sufre la angustia de ver morir a su Hijo en la cruz como la haría cualquier madre.
Lo ha visto coronado de espinas, clavadas en su cabeza y en su frente, dejando su pelo y rostro manchado de sangre, su espalda que esta desgarrada y abierta por los azotes que le han dado y que cubrieron después, con una túnica púrpura para burlarse de Él, dándole bofetadas y escupiéndole…
Sabe que su Hijo es humillado y por todo esto…tiene roto el corazón.
Después lo ha visto caminar y caer…bajo el peso del madero que lleva sobre sus hombros y ha visto como le clavan sus pies y manos en la Cruz y, por fin, lo ha visto levantar en alto, y…morir. ¿Podrá haber un dolor más grande?
Y María no comprende ese gran misterio, pero acepta, una vez más, porque es la voluntad Dios… y ahora María está de pie junto a la Cruz de Jesús.

María, sabe llevar el sufrimiento con una valentía insuperable, porque su fe en Dios es tan grande que Él le manda esa fuerza tan grande para que lo pueda llevar de esa manera. María es la Madre buena, paciente, que a pesar de que a su hijo lo matan en la cruz no es para nada rencorosa y perdona a todos. El señor nos deja a su lado a su madre para que nos cuide y proteja, a su madre la Virgen del Carmen de Casalarga. Imitemos su ejemplo y no tengamos odio, ni rencor.

Señor, libra nuestro corazón de odio y rencor, incluso de aquellos que me insultan o faltan al respeto, que al igual que María yo les devuelva el bien por el mal. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

 

 

JUNIO: GRACIAS… POR LA FAMILIA.

 

5 de Junio 

Los lazos que nos unen a Dios y a los demás no son de sangre, pero sí de fe, y por lo tanto somos familia todos aquellos que seguimos a Jesús.

En aquel tiempo, todavía estaba hablando Jesús a la muchedumbre, cuando su madre y sus hermanos se presentaron fuera y trataban de hablar con Él. Alguien le dijo: ¡Oye! ahí fuera están tu madre y tus hermanos que desean hablarte. Pero él respondió al que se lo decía: ¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos? Y, extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: Estos son mi madre y mis hermanos. Pues todo el que cumpla la voluntad de mi Padre celestial, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre.

Mi madre y mis hermanos son aquellos que escuchan la Palabra de Dios y la ponen en práctica». Por eso, para escuchar la Palabra de Dios, la Palabra de Jesús, basta abrir la Biblia, el Evangelio. Pero estas páginas no son leídas, son escuchadas. Escuchar la Palabra de Dios es leer y decir: ‘¿pero a mí esto qué me dice, a mi corazón? ¿Qué me está diciendo a mí, con esta palabra? Y así nuestra vida cambia. Cada vez que hacemos esto es escuchar la Palabra de Dios, escucharla con los oídos y escucharla con el corazón.

Por otro lado, poner en práctica lo que se escucha no es fácil, porque es más fácil vivir tranquilamente sin preocuparse de las exigencias de la Palabra de Dios. Algunas pistas concretas para hacerlo son los mandamientos y las bienaventuranzas. Contando siempre con la ayuda de Jesús. (Papa Francisco)

Al ser familia de Jesús nos tenemos que comportar como buenos hijos, escuchando sus palabras, dejándonos guiar por Él, amando a nuestros hermanos… Nuestro cole es una gran familia, no por la sangre sino por la fe que todos profesamos, porque Jesús nos ha reunido en torno a Él en este centro para que aprendamos a vivir como una gran familia, con nuestros defectos y virtudes, pero siempre con el amor de Dios por delante de nosotros. Que se note en el barrio que este colegio es una familia, que los demás vean cuanto nos amamos.

 

Señor, te pedimos por nosotros, para que abramos los oídos y el corazón a tu Palabra, y también por todos los cristianos del mundo, nuestros hermanos en la fe, sobre todo, por aquellos que son perseguidos por seguir tu camino. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

 

 

12 de Junio 

Dios nos ofrece los diez mandamientos como camino de vida. Los mandamientos nos indican un camino a recorrer y son como un código de circulación para la construcción de una sociedad y un colegio más humano y más justo.

Moisés subió al monte Sinaí y recibió en piedra (para que no se pudiera borrar) los mandamientos de la ley de Dios. El cuarto decía así:

“Honra a tu padre y a tu madre para que vivas muchos años en la tierra que tu dios te va a dar”

Esta semana queremos dar gracias a Dios por la familia. Y Él nos pidió en el cuarto mandamiento que honremos a nuestros padres, a nuestros mayores dándoles nuestro respeto y cariño.

Los mandamientos nos enseñan a vivir el respeto por las personas, a ser sinceros y honrados en nuestras relaciones con los demás. Si debemos respetar a todos los que nos rodean, debemos mostrar respeto y cariño por nuestra propia familia ¿y cómo puedes hacerlo? Tratándoles con cariño, hablándoles bien, demostrando que les quieres cada día, perdonando, ayudando, siendo un buen hijo/a…Practicando el respeto en casa hacia nuestros padres, abuelos, aprenderemos a respetar a los que no pertenecen a nuestra familia, pero también merecen nuestro respeto.

Dejémonos guiar por este mandamiento y por todos los mandamientos que quieren iluminar a los que buscan la justicia y la paz.

Señor, te pedimos por nuestras familias, por todos y cada uno de sus miembros, por todos nosotros, para que vivamos el respeto en nuestras familias y así podamos llevarlo a los demás. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

 

  

SEPTIEMBRE: GRACIAS… POR GUIARNOS.

 

11 de septiembre 

Moisés intentaba realizar la misión que Dios le había encomendado: liberar a su pueblo de ser esclavos, pero el faraón no le hacía caso. Un día, triste y desanimado se puso a rezar y el Señor le respondió: “¡Ahora verás lo que haré al Faraón! Tendrá que dejarlos partir por la fuerza, e incluso, se verá obligado a expulsarlos de su país”.

Dios habló a Moisés y le dijo: “Yo soy el Señor.

Yo me aparecí a Abraham, a Isaac y a Jacob como el Dios Todopoderoso, pero no me di a conocer a ellos con mi nombre ‘el Señor’.

También establecí mi alianza con ellos, para darles la tierra de Canaán, esa tierra donde ellos residieron como extranjeros.

Y cuando escuché los lloros de los israelitas, esclavizados por los egipcios, me acordé de mi alianza.

Por eso, anuncia esto a los israelitas: Yo soy el Señor. Yo los libraré de los trabajos forzados que les imponen los egipcios, los salvaré de la esclavitud a que ellos los someten, y los rescataré con el poder de mi brazo.

Haré de vosotros mi Pueblo y yo seré vuestro Dios. Así tendrán que reconocer que soy yo, el Señor, el que los libró de los trabajos forzados de Egipto.

Después os introduciré en la tierra que juré dar a Abraham, a Isaac y a Jacob, y se la daré en posesión. Yo soy el Señor”.

En esta lectura vemos como el Señor vuelve a prometer a su pueblo que los liberaría, les hará pasar del dolor y la esclavitud a una vida de felicidad y libertad. El Señor cumple sus promesas y se sirve de personas para llevarlas a cabo. Hoy a nosotros, miles de años después nos lo vuelve a decir. Nos pregunta, ¿Cuáles son tus esclavitudes: soledad, vicios, defectos…?, ¿Qué te impide ser feliz?… y cuando le contestamos Él nos dice, te prometo que te voy a liberar. Yo soy el Dios de Abraham, de Isaac, de Moisés…y tu Dios, y te liberaré.

Te daré una nueva vida llena de felicidad, alegría, esperanza… pero tú me ayudarás.

El señor crea este colegio para guiarnos, para hacer que todos los que formamos la comunidad educativa pasemos del no saber a aprender, de las faltas de respeto al amor, de la desesperanza al futuro esperanzador, de la tristeza a la alegría… viene a guiarnos a una nueva vida a su lado.

Somos nosotros los que tenemos que decidir si nos dejamos guiar o pasamos de Él, si dejamos que nos acompañe o caminamos solos.

Si decidimos que Él nos guie debemos cambiar de vida, debemos ser mejores personas, trabajadoras, respetuosas, solidarias… sólo así seremos completamente felices.

 

 

18 de septiembre 

La semana pasada vimos como Dios le prometía a Moisés que liberaría a su pueblo, pero ¿cómo empezó todo?, ¿Cuándo se encontró Moisés con el Señor?

Un día Moisés pastoreaba el rebaño de su suegro que siempre se lo llevaba hacia el desierto y llegó a la montaña de Dios, al monte Horeb. Allí, se le manifestó Dios en una zarza de espino que ardía sin quemarse, lo que le llamó la atención.

Dios llamó a Moisés desde la planta “Moisés Moisés “él respondió “Aquí estoy”. Dios dijo: “No te acerques, quítate las sandalias pues el sitio que pisas es sagrado” Y añadió: “Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob “.

Dios siguió diciendo “He visto la opresión de mi pueblo que está en Egipto. Por eso he bajado a librarlo de los egipcios, a sacarlo de esta tierra, para llevarlo a una tierra fértil y espaciosa, tierra que mana leche y miel, la tierra que Yo les he prometido “.

Dios liberó a su pueblo de la esclavitud, a nosotros nos libera de la esclavitud del pecado mediante la confesión y también a través de las buenas obras, para así estar más cerca de Dios y ser mucho mejores personas. Así, nosotros debemos confiar en Dios como lo hizo Moisés para liberar a su pueblo y llevarlo hacia un camino seguro, por eso en nuestro colegio y en nuestra casa debemos portarnos como verdaderos hijos de Dios.

Moisés tuvo muchas dudas sobre todo aquello que le estaba pasando, pero a pesar de todo eso decidió abandonarse en Dios y dejarse guiar por Él, el camino sería difícil, pero tenía claro que con Dios a su lado no habría nada imposible.

Tenemos que aprenderá escuchar a Dios que nos llama por nuestro nombre (como a Moisés) y dejarnos guiar por Él en todos los ámbitos de nuestra vida: en clase, en la familia, en el barrio, con los amigos… y así podremos tener una vida completa porque Dios sólo quiere lo mejor para nosotros.

Señor te pedimos que seamos amigos tuyos y confiemos siempre en Ti, ayúdanos a cuidar a nuestros familiares y amigos y que siempre haya paz entre nosotros. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

 

 

25 de septiembre 

Aquella mañana dos discípulos salieron de Jerusalén a una aldea llamada Emaús, que distaba unos doce kilómetros. Estaban tristes por la muerte de Jesús y mientras andaban conversaban sobre las cosas que habían ocurrido en aquellos días.

En un cruce del camino se les unió un desconocido que se tomó la confianza de preguntarles:

– ¿Qué conversación era esa que traíais, y por qué estáis tristes?

Ellos respondieron:

– ¿No te has enterado de los acontecimientos de estos días?

– ¿Cuáles? -preguntó el recién llegado.

– Lo de Jesús Nazareno -le aclaró uno de ellos

Después de contar lo que le habían hecho, concluyó:

– Nosotros esperábamos que fuera Él quien tenía que salvar a Israel, pero… Es verdad que unas mujeres nos han atemorizado esta mañana contando que habían tenido unas visiones, y alguno de los nuestros han ido al sepulcro y lo han encontrado vacío; pero a Él no lo han visto.

El desconocido les dijo:

– ¡Qué duros de corazón sois para creer! ¿No está escrito que el Cristo tenía que padecer para entrar en la gloria?

Y empezando desde Moisés fue repasando todos los profetas, explicándoles todo lo que habían dicho sobre el Mesías.

Así llegaron a la casa. El desconocido quiso de seguir, pero le insistieron para que se quedara con ellos, ya que empezaba a anochecer. Entró y, estando sentados a la mesa, tomó el pan, lo bendijo y lo repartió entre ellos partiéndolo. Como si repentinamente se les hubieran abierto los ojos, vieron que era Jesús, y desapareció de su vista.

Inmediatamente emprendieron el regreso a Jerusalén, para contar gozosos todo lo que les había ocurrido.

 

– ¿Qué acabamos de ver y escuchar?

– ¿Qué personajes aparecen en el relato? ¿Cómo estaban los discípulos antes de ver a Jesús? ¿Cómo están y qué hacen luego de reconocer a Jesús? – ¿Qué hizo y dijo Jesús? (repasar juntos el texto)

En este precioso pasaje, vemos como dos discípulos tristes y desanimados van hacia un pueblo llamado Emaús (han perdido la esperanza porque piensan que Jesús ya no está con ellos), van tan preocupados que ni siquiera se dan cuenta de que se aparece a mitad de camino y se pone a charlar con ellos.

No es hasta la noche cuando, cuando se sientan a cenar y parte el pan cuando lo reconocen, y enseguida se ponen otra vez en camino, pero de vuelta a Jerusalén a contarles a todos lo que ha pasado.

En nuestro colegio y a nosotros nos pasa lo mismo, muchas veces vamos tan preocupado en hacer cosas, que salgan bien, que no me digan esto o aquello… o simplemente pasamos de todo y no nos damos cuenta que Jesús sale a nuestro encuentro, que va caminando con nosotros, que nos va guiando con su propia vida.

Tenemos que tener siempre los ojos y el corazón abiertos para poder reconocer a Jesús en cada cosa que hagamos, en nuestros amigos y familia, en nuestra clase… Si somos capaces de reconocer en ellos a Jesús, podremos dejarnos guiar por él. Seguro que el camino será mucho más fácil y llevadero.

 

Señor, te pedimos que abras nuestros ojos y nuestro corazón para que seamos capaces de reconocerte a nuestro lado, acompáñanos siempre y guíanos con tu palabra para ser cada día más amigos de Jesús . Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

 

 

OCTUBRE: GRACIAS… POR ESCUCHARNOS.

 

2 de  octubre

En aquel tiempo cuando se encontró con Isabel, María se puso muy contenta de ver que su prima reconoció que esperaba un hijo de Dios y dijo:

“Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como lo había prometido a nuestros padres- en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.” María se quedó con Isabel unos tres meses y después volvió a su casa.

El Evangelio de hoy nos presenta el gran cántico de la Virgen en su visita a la casa de Isabel: el Magníficat. Expresa su inmensa alegría por todo lo que Dios ha hecho ella.

María se siente llena de felicidad por haber escuchado a Dios y sentirse amada por Él. Su espíritu está alegre porque Dios se ha fijado en ella. Hace un repaso de todo lo que hace Dios, de que sus preferidos son los humildes de corazón y que cumple todas sus promesas desde siempre.

Este año nuestro colegio, padre, maestros, alumnos…también se alegra porque a pesar de todas las dificultades que se viven en el día Dios nos escucha y nos ama infinitamente.

Debemos de proclamar siempre las grandezas del Señor en nuestras vidas, incluso cuando nos parece que todo está oscuro, porque nuestro Dios es un Dios que escucha, que ama y que siempre está a nuestro lado, dispuesto a perdonar y a abrazarnos.

Señor, te pedimos que abras nuestros oídos y corazón para poder escuchar siempre lo que tienes que decirnos y que nos des la fuerza para poder proclamar siempre este canto en nuestras vidas. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

 

 

9 de octubre

En aquel tiempo, dijo Jesús esta parábola por algunos que se tenían por justos y despreciaban a los demás: Dos hombres subieron al templo a orar; uno fariseo, otro publicano. El fariseo, de pie, oraba en su interior de esta manera: “¡Oh Dios! Te doy gracias porque no soy como los demás hombres, rapaces, injustos, adúlteros, ni tampoco como este publicano. Ayuno dos veces por semana, doy el diezmo de todas mis ganancias.” En cambio, el publicano, manteniéndose a distancia, no se atrevía ni a alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: “¡Oh Dios! ¡Ten compasión de mí, que soy pecador!”

Os digo que éste bajó a su casa justificado y aquél no. Porque todo el que se ensalce, será humillado; y el que se humille, será ensalzado.

Esta parábola que contó Jesús está en el libro de Lucas capítulo 18. Jesús la cuenta para enseñar acerca de algunos hombres que confiaban en sí mismos por considerarse justos, y despreciaban a los demás. Nos cuenta la historia de dos clases de hombres muy diferentes, que el mismo día tuvieron una misma idea, ir al templo a orar.
Uno de ellos era fariseo. Los fariseos eran judíos muy respetados, conocían perfectamente el Antiguo Testamento y eran los que más sabían sobre interpretación de la ley, y no solamente conocían la ley sino que la cumplían fielmente. Podríamos decir que este hombre fariseo conocía a Dios.
El otro hombre era un publicano. Los publicanos eran judíos que se dedicaban a recaudar impuestos para los romanos, pueblo extranjero que había ocupado Palestina. Los publicanos eran considerados como los gentiles (no judíos) y estaban rechazados por la sociedad ya que trabajaban para los invasores romanos. Podríamos decir que el publicano no conocía a Dios.

Sin embargo, Jesús nos dice que para acercarnos a Dios no hay que saberse la ley de memoria sino traer un corazón humilde, sincero y arrepentido, y Dios, aunque todo el mundo nos condene, nos abrazará y amará con ternura.

En nuestra clase, familia… no sólo debemos sabernos las normas de memoria y cumplirlas fielmente, sino que además debemos de tener un corazón y una actitud se servicio, de entrega y siempre humilde hacia el maestro y los compañeros. Dios quiere que seamos un colegio humilde para poder acercarnos siempre a Él.

Señor, te pedimos que nos ayudes a convertir nuestro corazón en un lugar para ti, donde reine la humildad y la sencillez, que siempre se abra a tu palabra y haga tu voluntad. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

 

 

16 de octubre

No todo el que me diga: Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre celestial. Muchos me dirán aquel Día: Señor, Señor, ¿no hablamos en tu nombre, y en tu nombre expulsamos demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les diré: ¡Jamás os conocí; ¡apartaos de mí, agentes de maldad! Así pues, todo el que oiga estas palabras mías y las ponga en práctica, será como el hombre prudente que edificó su casa sobre roca: cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, y embistieron contra aquella casa; pero ella no cayó, porque estaba cimentada sobre roca. Y todo el que oiga estas palabras mías y no las ponga en práctica, será como el hombre insensato que edificó su casa sobre arena: cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, irrumpieron contra aquella casa y cayó, y fue grande su ruina.

El Señor no quiere palabras, quiere hechos, quiere que hagamos su voluntad. ¿Pero cuál es su voluntad? Su voluntad es no pegarse, no insultar, no faltar al respeto, trabajar, ser responsables, ayudar al que lo necesita… haciendo esto es cuando el Señor nos dirá, ¡os conozco!

Podemos hablar mucho de Dios, orar mucho y hacer muchas cosas en su nombre, pero debemos pensar si eso será lo que Dios quiere en ese momento, si es de verdad lo que Jesús dijo e hizo… para ello tenemos que escuchar y abrir el corazón. Si lo hacemos conseguiremos ser auténticos, únicos e irrepetibles, porque estaremos haciendo la voluntad de nuestro padre y además respondiendo a lo que Él nos llama.

Podemos construir nuestra vida de dos formas, o en tierra (donde vendrán las lluvias y las dificultades y se la llevarán) o en piedra, que, aunque cueste más edificar, será una vida resistente y fuerte.

Para ser auténticos tenemos que construir sobre roca y aunque cueste un poco más, la gente quiera que todo se haga deprisa o querer todo ya, el Señor nos ayudará a edificar, para luego cuando entremos en el reino de los cielos Dios nos diga: Pasad, os conozco, habéis sido auténticos y habéis escuchado mi palabra para cumplirla.

Señor, ayúdanos a construir nuestra vida sobre roca, a ser auténticos y poder estar atentos siempre a lo que tú esperas de nosotros. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

 

 

23 de octubre

Jesús estaba reunido con sus discípulos y les dijo:  «Yo os aseguro: todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo.

«Os aseguro también que, si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, sea lo que fuere, lo conseguirán de mi Padre que está en los cielos.

Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.»

El Señor nos hizo una promesa, y esa promesa indica que cuando nos reunimos en SU NOMBRE dos o tres discípulos, él estará en medio de nosotros. Es una promesa muy importante y maravillosa. Pero ¿sabemos realmente lo que significa?

¿Hay algo más maravilloso y grande, para quienes amamos al Señor, que verlo manifestado en medio nuestro, en nuestra vida, en nuestra familia, en nuestro colegio…?

Veamos, un requisito importante, al reunirnos en torno a él; debemos hacerlo en su nombre. bueno, cuando dos o tres se reúnen en su nombre, el Señor está en medio de ellos, y cuando él está presente nos llenamos de alegría y felicidad.

La pregunta clave entonces se resumiría en lo siguiente:

¿Qué significa entonces reunirnos en SU NOMBRE?

La verdad, que no basta con reunirnos dos o tres y decir que somos cristianos, el reunirnos en SU NOMBRE va más allá de eso. Va más allá de la buena intención, va más allá de la declaración…

Vamos a poner un ejemplo: imaginad que mandamos a alguien en nuestro nombre a hacer algo; lo que esperan, es que la persona a la cual mandamos, haga exactamente lo que nosotros le mandamos hacer y no otra cosa; ya que estarían utilizando mal nuestro nombre y se saldrían de nuestra voluntad. Como ejemplo lo siguiente, alguien le dice a su hijo, “ves a la panadería de la esquina y le llevas este dinero a su dueña en mi nombre, y le pagas lo que le debo de la semana pasada, y con este otro dinero compras una barra de pan para el desayuno; y le das las gracias de mi parte”. Entendemos que este hijo debe actuar del modo que le indicaron, ya que lo están haciendo en representación suya, en nuestro nombre.

Es así mismo, cuando nos reunimos en el Nombre del Señor, debemos actuar según el Espíritu Santo nos inspira o no nos inspira a hablar y hacer, y no según lo que nosotros queremos decir o o hacer.

Así debemos actuar en nuestro colegio, reunirnos en torno a Jesús, pero no para hacer lo que nos apetezca sino para escuchar su palabra y hacer lo que él nos inspire y quiera para cada uno de nosotros, para cada clase, para el colegio entero. Debemos caminar a su lado, alimentarnos en la Eucaristía, guiarnos por su palabra y la oración, y poner en el centro de nuestro colegio a Jesús.

 

 

 

30 de octubre

Jesús está hablando con sus apóstoles sobre como rezar y les dice…

Vosotros, pues, orad así: “Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu Nombre; venga tu Reino; hágase tu Voluntad así en la tierra como en el cielo. Nuestro pan cotidiano dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros hemos perdonado a nuestros deudores; y no nos dejes caer en tentación, más líbranos del mal”.

El Padrenuestro es la oración que nos enseñó Jesús y es, seguramente, una de las primeras oraciones que aprendimos de memoria. Es una invitación a orar con sencillez, desde lo más profundo del corazón, sin falsas palabras ni apariencias buscadas. Es una oración llena de autenticidad donde se reconoce la grandeza de Dios y las propias debilidades. En este año del 50 aniversario resulta muy útil volver a meditar en el Padrenuestro, esta oración que frecuentemente decimos de memoria, pero sin pensar muchas veces en los profundos contenidos que encierra.

Podemos encontrar dos partes, una donde predomina la alabanza y la petición referida a lo que podríamos llamar “los intereses de Dios”, y una segunda que comienza con la petición del pan y presenta peticiones más dirigidas a nuestras necesidades.

Así debe ser la oración de toda nuestra comunidad educativa, una primera parte alabando a Dios y diciéndole que este es su colegio, que queremos que sea un trozo de su reino y se haga siempre su voluntad, y una segunda parte donde le pidamos aquello que necesitamos para seguir caminando, solventar las dificultades que nos vienen, por todos los alumnos, padres y maestros. Por supuesto siempre con un corazón arrepentido por aquellas cosas que nos alejan de Él y que no hacemos bien, pidiéndole que nos libre del mal que muchas veces nos acecha en nuestro entorno.

Señor, enséñanos a rezar para poder hablar contigo de forma sincera y fraternal, que comprendamos que nos amas con amor infinito y estás siempre atento a nuestras necesidades. Danos aquello que necesitamos y no lo que te pedimos. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

 

 

     NOVIEMBRE: GRACIAS… POR REALIZAR ESTE SUEÑO

 

6 de noviembre

En aquel tiempo, yendo Jesús de camino a Jerusalén, caminaba entre Samaría y Galilea, y, al entrar en un pueblo, salieron a su encuentro diez hombres leprosos, que se pararon a distancia y, levantando la voz, dijeron: ¡Jesús, ¡Maestro, ten compasión de nosotros! Al verlos, les dijo: Id y presentaos a los sacerdotes. Y sucedió que, mientras iban, quedaron limpios. Uno de ellos, viéndose curado, se volvió glorificando a Dios en alta voz; y postrándose rostro en tierra a los pies de Jesús, le daba gracias; y éste era un samaritano. Tomó la palabra Jesús y dijo: ¿No quedaron limpios los diez? Los otros nueve, ¿dónde están? ¿No ha habido quien volviera a dar gloria a Dios sino este extranjero? Y le dijo: Levántate y vete; tu fe te ha salvado

 Lectura Creyente

La lepra: La lepra es una enfermedad de la piel, que se contagia fácilmente. Por eso, en aquella época, la gente leprosa tenía que vivir sola, fuera de la ciudad. Tenían que tener atada una campana al cuello, para que si alguien por casualidad se acercaba a ellos, pudiera oír la campana y alejarse. Los leprosos eran rechazados por todos y la gente se apartaba de ellos con asco. Si el leproso llegaba a sanar, tenía que hacer un rito de purificación en el Templo.

– ¿qué le piden los leprosos a Jesús?

– ¿qué hace Jesús con ellos?

– ¿cuántos vuelven para agradecérselo?

Nuestro colegio: También Jesús vio hace 50 años que muchos niños de nuestros barrios no sabían leer y escribir, no tenían para comer y vivían en cuevas. Por eso envió a unas personas, las Siervas de San José, para que junto con Cáritas hicieran un colegio donde pudieran estudiar y comer, donde les pudieran curar de la enfermedad del hambre y de la ignorancia.

– ¿le agradecemos a Dios nuestro colegio? ¿o somos como los nueves leprosos que quedan curados, pero no vuelven para agradecérselo a Jesús?

– ¿cómo le decimos gracias a Dios por el colegio? (recordándolo en la oración, pidiendo por él, estudiando, comiendo toda la comida…)

Señor, te damos gracias porque todos tus sueños se cumplen en nosotros. Queremos seguir siendo tu sueño y tu proyecto, danos un corazón grande para volver a ti siempre agradecidos. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

 

 

13 de noviembre

Tú que habitas al amparo del Altísimo y resides a la sombra del Omnipotente,

dile al Señor: “Mi ayuda, mi refugio, mi Dios, en quien yo pongo mi confianza”.

Él te librará del lazo del cazador;

te cubrirá con sus plumas y hallarás bajo sus alas un refugio.

No temerás los miedos de la noche ni la flecha disparada de día,

ni la peste que avanza en las tinieblas, ni la plaga que azota a pleno sol.

Aunque caigan mil hombres a tu lado, tú estarás fuera de peligro:

su lealtad será tu escudo y armadura.

Pero tú dices: “Mi ayuda es el Señor”.

La desgracia no te alcanzará ni la plaga se acercará a tu tienda:

pues a los ángeles les ha ordenado que te escolten en todos tus caminos.

En sus manos te habrán de sostener para que no tropiece tu pie en alguna piedra;

andarás sobre víboras y leones.

“Pues a mí se acogió, lo libraré, lo protegeré, pues mi Nombre conoció.

Si me invoca, yo le responderé, y en la angustia estaré junto a él, lo salvaré, le rendiré honores.

Alargaré sus días como lo desea y haré que pueda ver mi salvación”.

El pueblo de Israel tenía muchas veces miedo: por la invasión de un poderoso ejército (Siria, Asiria, Egipto, Babilonia…), por una desgracia (hambre, enfermedades…), por desastres naturales… En esos momentos el pueblo de Israel aprendió a invocar a Dios y a descubrir que en la dificultad encontraba la fortaleza de Dios para poder superarla. Este salmo es una de las oraciones que recitaban con frecuencia para implorar la protección de Dios.

También nosotros invocamos a Dios para que proteja nuestro colegio, para que lo mantenga en pie cumpliendo su misión. También le damos gracias a Dios por habernos protegido en todos estos años. Podemos, si se quiere, contar la famosa anécdota de la protección de dirección por el Cristo de Casalarga tantas veces contada por D. Antonio. Podemos contar como casi sin recursos se ha conseguido construir el colegio, tener un comedor, ofrecer gratis los libros, gracias a la protección de Dios y a las personas que Dios ha puesto en el camino que tanto han luchado por el colegio en estos 50 años.

Así nosotros también podemos decir: Mi Dios me cubrirá con sus plumas y hallaré bajo sus alas un refugio.

Cómo un águila protege a sus polluelos cuando son pequeños, cuando tienen frío, bajo sus alas les da cobijo y protección, así nuestro Dios nos cuidará y protegerá SIEMPRE.

Señor, te damos gracias porque a lo largo de estos 50 años siempre nos has protegido. Sigue envidándonos tu protección y tu ayuda para poder seguir caminando y realizar cada día tu sueño en este colegio. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

 

 

20 de noviembre

Cuando el Señor cambió la suerte de Sión,
nos parecía soñar:
la boca se nos llenaba de risas,
la lengua de cantares.

Hasta los gentiles decían:
«El Señor ha estado grande con ellos».
El Señor ha estado grande con nosotros,
y estamos alegres.

Que el Señor cambie nuestra suerte,
como los torrentes del Negueb.
Los que sembraban con lágrimas,
cosechan entre cantares.

Al ir, iba llorando,
llevando la semilla;
al volver, vuelve cantando,
trayendo sus gavillas

El Señor bendijo al pueblo de Israel a pesar de las muchas penalidades por las que tuvo que pasar. La clave del salmo es El Señor cambió la suerte. El pueblo que estaba en el sufrimiento ha visto que Dios ha salido a su encuentro y sus penalidades se han convertido en alegría, su sembrar con lágrimas se ha cambiado en cosechar con alegría.

También nosotros en el colegio estamos alegres porque a pesar de las muchas dificultades el colegio ya lleva 50 años de vida como los torrentes del Negueb, donde al pasar el agua va derramando vida donde hay sequedad.

Podríamos recabar algún testimonio de algún antiguo alumno de cómo le ha ayudado el colegio en su vida y cómo vivió su etapa escolar.

Señor, estamos alegres porque a pesar de las dificultades seguimos caminando a tu lado. Te pedimos tu bendición para toda la comunidad educativa que junto a ti trabaja por este colegio. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

 

 

27 de noviembre

¡Aleluya!

Den gracias al Señor porque es bueno,

porque es eterno su amor.

Den gracias al Dios de los dioses,

porque es eterno su amor.

Al único que hace maravillas,

porque es eterno su amor.

Al que hizo los cielos con sabiduría,

Al que afianzó la tierra sobre las aguas,

Al que hizo los grandes astros,

porque es eterno su amor:

Al que hirió a los primogénitos de Egipto,

al que de allí sacó a Israel,

Al que partió en dos el mar Rojo,

porque es eterno su amor,

Al que arrojó en el mar

al faraón con sus tropas,

y guió por el desierto a su pueblo,

porque es eterno su amor.

Al que hirió a reyes famosos,

y exterminó a reyes poderosos,

porque es eterno su amor:

dando sus tierras en herencia, a su siervo Israel,

porque es eterno su amor.

El da alimento a todos los vivientes,

porque es eterno su amor.

¡Den gracias al Dios del cielo,

porque es eterno su amor!

Este salmo quiere ser el colofón en este mes en el cual celebramos justo el 50 aniversario. En él el pueblo de Israel le da gracias a Dios por su paso a través de su propia historia. Por eso recordamos la acción de Dios en nuestro colegio y en nosotros mismos recopilando todo lo que llevábamos diciendo en las oraciones este mes.

Conviene explicar la expresión porque es eterna su misericordia que el propio papa Francisco comenta en su carta sobre el año de la misericordia. Es expresión de reconocer que Dios ha estado a nuestro lado en nuestra propia historia protegiéndonos y cuidándonos, es expresión de reconocer que estamos agradecidos a Dios

Señor al recordar la historia de salvación de tu pueblo hacemos memoria agradecida de nuestra propia historia. Acompáñanos otros 50 años porque a tu lado todo tiene sentido y nuestro colegio encuentra su principio y su fin. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

 

     DICIEMBRE: GRACIAS… POR LA ESPERANZA

 

4 de diciembre

 Podemos poner un belén en clase con el logo del 50 aniversario en el firmamento o encima del portal.

En la ciudad de Nazaret, en Galilea, vivía una joven mujer llamada María.  María estaba comprometida para casarse con un carpintero llamado José. Un día un ángel, Gabriel, visitó a María. ¡Dios te salve, ¡María, llena eres de gracia, tú que has recibido el favor de Dios! El Señor está contigo. Ella se perturbó porque no estaba segura de lo que estas palabras significaban.  El ángel le dijo que no tuviese miedo porque él había sido enviado por Dios.  El ángel le dijo que Dios la había escogido para que tuviese un bebé y que su nombre sería Jesús. El ángel le dijo que el bebé será muy especial.  El será un gran hombre, y su reinado no tendrá fin.  “Así que al santo niño que va a nacer lo llamarán Hijo de Dios.” María se arrodilló ante el ángel Gabriel y le dijo que ella obedecería a Dios y haría lo que Dios deseaba.  Con esto, el ángel la dejó.

María dice que Sí a Dios, que está dispuesta a realizar la voluntad de Dios. Desde entonces nace la esperanza. También hace años unas personas descubrieron la llamada que Dios les hizo para fundar un colegio y nació la esperanza para todos esos niños que no tenían donde estudiar. Y al igual que María cuidó siempre del niño Jesús cuida siempre de nuestro colegio. Por eso tenemos esperanza, porque sabemos que nuestra madre nos cuida bajo su manto maternal y estamos protegidos.

Pero para tener la esperanza de Dios tenemos que decirle Sí a Dios en lo que nos pida, confiando en Él sabiendo que no nos va a defraudar ¿qué te está pidiendo Dios con respecto al colegio?

– por la parte detrás del ángel escribimos lo que Dios nos está pidiendo a nosotros y lo que le respondemos

– por la parte de atrás le escribimos una oración a María donde le podemos poner que como ella estaremos siempre dispuestos a responder a la llamada de Dios y le pedimos que nos cuide como ella cuidó del niño Jesús.

Señor gracias por el gran regalo de tu madre, por esa entrega a todos nosotros y por su ternura con nosotros. Por su intercesión te pedimos que vuelvas a nacer en medio de nosotros, en nuestro corazón y que renueve nuestras vidas. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

 

11 de diciembre

Jesús nació en Belén de Judea cuando gobernaba el rey Herodes. Y he aquí, unos magos vinieron del oriente a Jerusalén, preguntando: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque al ver su estrella en el oriente, hemos venido para
adorarle.

Cuando el rey Herodes oyó esto, se turbó, y toda Jerusalén con él. Y convocados todos los principales sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo.

Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta:

Y tú, Belén, en la tierra de Judá, no eres la más pequeña entre los gobernadores de Judá. Porque de ti saldrá un guiador, que pastoreará a mi pueblo Israel.

Entonces Herodes, llamó en secreto a los magos, e indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella; y enviándolos a Belén, dijo: vayan, y averigüen con diligencia acerca del niño; y cuando lo hallen, háganmelo saber, para que
yo también vaya y le adore.

Y ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que, llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño. Al ver la estrella, se regocijaron con gran alegría.

Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra. Pero siendo avisados por revelación en sueños que no volviesen a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.

Los magos recorren muchos kilómetros porque tienen la esperanza de encontrar al Salvador. Esa esperanza les va a hacer realizar un largo viaje con muchas dificultades y peligros.

Nuestra esperanza se llama Jesucristo que se va a hacer una persona humana para que nosotros podemos llegar al cielo y darnos su vida. Si tenemos fe en Cristo nuestra vida se llenará de esperanza y no tendremos miedo a lo que nos pueda pasar, a lo que nos puedan decir o a que se rían de nosotros.

Al estar acabando el año del 50 aniversario tenemos la esperanza de que Dios siga manteniendo en pie este colegio. Queremos seguir la estrella que nos lleva a la esperanza, a Cristo y por eso seguiremos caminando guiados por la estrella y alumbrando el camino.

Señor que tu luz siga brillando en medio de nosotros, en medio de nuestro colegio. Que la estrella que guió a los magos de Oriente nos guie cada día hacia tu encuentro. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

 

18 de diciembre

Pero tú, Belén Efrata, aunque eres pequeña entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que ha de ser gobernante en Israel. Y sus orígenes son desde tiempos antiguos, desde los días de la eternidad.

El Hijo de Dios escoge para nacer un pueblo sencillo y humilde, que en ese momento no es importante. Podría haber escogido una ciudad importante, una familia notable, una profesión valorada. Pero a Dios le gusta lo sencillo, lo que no cuenta, lo que la gente no valora, lo que creen que no vale para nada.

También el Señor se ha fijado en nuestro colegio porque sus alumnos son sencillos, tienen muchos problemas. Por eso podemos decir que nuestros alumnos son los preferidos de Dios.

Por eso tenemos futuro, porque Dios se fijó en un pueblo humilde y ahora se fija en un sencillo colegio. Confiamos, tenemos fe en que Dios puede hacer, hace y seguirá haciendo cosas grandes aquí. Que en nuestro colegio nace la esperanza, que Él puede sacar algo importante de nuestro colegio igual que de Belén nació lo más importante de la humanidad

Damos una huella a cada uno. En una cara tendrán que poner lo que quieren ser de mayor (su futuro) y cómo quieren ser (las cualidades que les gustaría tener). En la otra cara le preguntan a Dios qué quiere de ellos y pueden responder: “aquí estoy Señor, para hacer tu voluntad”

Señor te pedimos por los próximos 50 años del colegio, danos la sencillez para seguirte, la fortaleza para superar las dificultades y la sabiduría para afrontar los nuevos retos que nos esperan. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.